Se me mueren las vacaciones

domingo, abril 23, 2006

Aspiro el último suspiro que queda de las vacaciones, que se desvanecen ante mí como recuerdos. Mañana me devuelven mi rutina, se acabó el pasarse el día sin hacer nada (o eso es lo que pienso ahora, mañana seguro que encuentro otra bonita excusa para pasarme la tarde meditando sobre el porqué de mis realidades y el porqué no de mis irrealidadaes). Aparece ante mí la lista de "tengo que... pero no hago nada". En realidad llevo todo el fin de semana con ella, releyéndola de vez en cuando, cada vez que a eso llamado "conciencia" (la mía se duerme por momentos) le da por recordarme que tengo los deberes de mate sin hacer, que no he hecho la mitad de lo de euskera, que lo de lengua ni lo he mirado, que el martes tengo que entregar un trabajo y ni siquiera sé de qué hacerlo... Y tengo que, tengo que, tengo que... pero nunca hago nada, nunca. Sólo miro y espero. Pero ¿se puede saber a qué coño sigues esperando, Maya? Si ya sabes que nadie puede salvarte de ti misma. Pero aquí sigo, sin hacer nada.

Me ha encantado el libro que teníamos que leer para euskera (sorpréndete, algo he hecho). Irrealidades reales, muy reales. Eso pasa de verdad, pero de diferente manera. Ya os contaré. Galdu Arte... Sí, galdu arte... Tal vez eso es a lo que estoy esperando... espero Hasta Perder.

Impotencia

viernes, abril 21, 2006

Tus manos sobre el teclado, y escribes, escribes, la melodía de las teclas bajo tus dedos, el baile de las letras en la pantalla. Te guías por impulsos, latidos, instinto. Tienes algo que contar y lo cuentas, así tal cual lo sientes. Y las palabras ya no son sólo palabras, ahora hay sentimiento, aunque a veces no hay sentido. Es lo de menos. Mientras se exprese algo... Y luego lo lees y te das cuenta de que no es lo que querías decir, o que querías decirlo de otro modo. Se rompe el hechizo de las letras, la magia de las palabras. La adrenalina que corría por tus venas se disuelve en decepción, desánimo, impotencia. Se te van las ganas de hacer nada, sólo quieres tumbarte y esperar, ni siquiera sabes a qué. Para alguien tan exigente como yo, que me pido todo en el momento de convertirme en palabras, es una sensación insoportable. A veces soy incapaz de escribir por eso mismo. Se me escapa la inspiración, ese momento de ingravidez, de libertad... Se me mojan las alas de desencanto, el papel mojado me pesa en la espalda y caigo en la llanura de la impotencia. Me cuesta mucho salir de ahí, el sol quema pero no es capaz de secarme las alas. Y hasta que vuelvo a remontar el vuelo...

Esto es una forma de justificarme por no haber continuado contando mi viaje, lo he intentado pero no me sale. Intentaré hacerlo de nuevo cuando vuelva de la casa de mi padre, pero no prometo nada. Nunca debes fiarte de mis promesas porque siempre dejo todo a medias, al final ni siquiera cumplo lo que me prometo a mí misma...

Y ya sólo queda recordar (primera parte)

sábado, abril 15, 2006

Ya he vuelto. Estoy de nuevo aquí, en "casa", o, mejor dicho, en mi entorno. He regresado del que se supone que ha sido un viaje que no olvidaré jamás. ¿Lo es? No lo sé, pero ten por seguro que no olvidaré la oscuridad de la playa, la carrera contra la paranoia, cien fotos sacadas en menos de un minuto y con quince cámaras diferentes con un parking como fondo, el sabor de la sonrisa o la textura de unas lágrimas que, se me hizo raro, no eran mías. Porque he comprendido lo incomprensible. Porque ahora sé, y es más fácil enfrentarse a la realidad sabiendo que chocarse contra ella con argumentos irreales. Porque alguien se atrevió a tocarme las alas sin saberlo, y me lanzó de vuelta al cielo cuando estaba cayendo, ese par te manos que me salvaron sin quererlo. O eso creí entonces, porque me acabo de dar cuenta de que sí, de que era consciente de que en aquel momento estaba a punto de desmoronarme, y quiso hacerme saber que no estaba sola. Porque la amistad, o porque la soledad. Porque hubo eternidades, porque se me pasaron los cinco días en un suspiro. Porque se avecina un final que temo, una separación que no quiero...

Sería difícil resumir aquí esos cinco días, imposible acercarme a todo lo que sentí durante ellos. He visto el color de la traición, de la más alta hipocresía. El efecto del alcohol, y que en cuanto se enciende el primer pey los demás arden como una reacción en cadena. Que desde fuera se ven cosas que no ven los de dentro, pero que nunca se termina de comprender lo que no se vive. Que los odios (aunque no los míos) son pasajeros, al igual que las sonrisas falsas que sólo buscan morderte, pero a esas ya las tengo fichadas. Que todas las lágrimas son iguales, anque sean de diferente color. Y me ha servido para darme cuenta una vez más de que si no me ven es porque no dejo que me vean. Y que hay gente que me quiere, ¿sabes? A su manera, y de distinta forma que a los demás (porque me empeño en ser diferente), pero me quieren. Y, ríete si quieres, pero he aprendido a sonreírle a la cámara, ya traeré fotos.

Del primer día recuerdo el viaje en bus, agotador, con paradas cada dos horas que se nos hacían, como poco, inútiles. Exceptuando la sesión de fotos... debe de haber al menos veinte fotos iguales, con ligeros (ligerísimos) cambios de posición. La tarde fue de relax, cada uno por su lado e intentando situarnos en Salou, porque mira que estaba rebuscada la posición del hotel. Llegó la noche y seguimos a nuestros líderes los tíos, que se habían puesto al mando (ni siquiera ellos sabían cómo) de la tribu. O tal vez sería mejor decir de esa parte de la tribu que siento más cercana con la que pasé la mayor parte del tiempo (aunque de vez en cuando venía alguno o se marchaba otro). Tras comprar bebidas varias para hacer litros nos llevaron hasta una pequeña playa escondida del mundo que me enamoró. Mar negro, espuma blanca. Resulta extraño andar en la arena con deportivos. El contorno de mis compañeros difuminado por la oscuridad, guiándonos por otros sentidos, algunos que sólo nosotros poseemos. La noche olía a melocotón y sabía a orgasmo (era lo que estaba bebiendo),y tenía tintes de locura y descontrol. Acabó pronto, con parte de la tribu siendo arrastrada hacia el hotel porque no se tenía en pie. No daré nombres, ni detalles. Lo dejo todo a la imaginación del lector. Sólo una observación de uno que pilló una buena esa noche... "los árboles de Salou no crecen". Será por algo que les echan, o porque son tontos y plantan árboles que no crecen más, o por el agua del mar... pero los árboles de Salou no crecen. Jajaja... Ahí queda eso.

Otro día más, que el sueño me cierra los ojos. Y aún me quedan cuatro días que contar...

Viaje

jueves, abril 06, 2006

Y ya al fin mañana llega el día VE... (viaje de estudios XD). Resulta... extraño. Ya casi hace un año desde que empezamos a vender tortillas en el recreo, a organizar todo tipo de movidas para conseguir dinero, y ahora... ahora ya está aquí. Cuando deseas algo y al fin lo consigues siempre está ese lapsus de inmovilidad, de no saber qué hacer. Alegría, nervios, y una sensación de "se acabó". Agridulce. Y aún no ha empezado... Tras darle muchas vueltas he decidido no esperar nada. Prefiero no soñar imposibles esta vez y dejar que el mundo me sorprenda tal y como es, que no me decepcione. Lo voy a vivir tal cual me vaya viniendo, sea como sea. A tope. Necesito recordar sonrisas además de lágrimas. Necesito vivir la mía propia, esa sonrisa que a veces hasta me duele, aunque ahora... ahora mismo estoy bien. Me siento bien. Tranquila. Libre. Curiosa libertad. Aún me estallan en los oídos las mil y una recomendaciones, prohibiciones y advertencias. Y esos "pásatelo bien". No puedo prometer nada, pero tengo la esperanza de que sea así. Esperanza desesperada, como todas las mías, con el sabor amargo de la irrealidad que puede no ser real. Acabo de reparar ese par de alas de papel con girones de sueños, me asomo al precipicio, al abismo. Abajo esperan las rocas, el mar. Y allá, en el horizonte, despierta ese sol que tengo como meta. Inalcanzable, irreal, un bonito sueño, como esos que impulsan mis alas hacia el firmamento. Onírico. Sonrío y me dejo caer. Tal vez me estrelle, pero estoy cansada de mi tierra. Va siendo hora de cambiar las cosas... Sólo espero tener la fuerza, o el valor, suficiente para hacerlo, y que me espere una sonrisa al final de este viaje.

ABX: Muchas grcias por tu comentario, me ayudó mucho ^^ Me voy a tirar de ese precipicio, ¿sabes?, buscando la independencia o un par de brazos que estén ahí para sujetarme. Confíar es difícil cuando ves que no confían en ti... pero gracias por tu consejo ^^

Soñadora: Es complicado... No busco alguien con quien poder contar en los momentos difíciles, porque sé que si necesito algo y pueden ayudarme lo van a hacer. Sólo busco esa confianza que todos me niegan por aquí... Gracias a ti tambiñen por tu comentario ^^

Lupi: Muchas gracias por esas cosas que me dices TT-TT Yo también te aprecio muchísimo, lo sabes, ¿verdad? También tú eres muy especial, te lo digo de todo corazón ^^

Anexo: Llevo lo mínimo cuatro intentos fallidos de responderte al mail, estoy de hotmail hasta los mismísimos >.< Te quería agradecerte el que me lo hayas mandado, realmente me alegró el día cuando lo leí ^^ A Baños me imagino que iremos el primer finde de semana santa, si mis calculos no fallan. Ya nos veremos. El cudernito me lo voy a llevar, y si tengo tiempo (y ganas, jeje) iré escribiendo alguna que otra cosilla, ya veremos como va la cosa. Pero prometo post kilométrico a mi vuelta, ¿eh? Y en cuanto al regalito... ya veremos, ya veremos... XD

Bueno, adiós a todos, nos vemos a mi regreso!!

Y yo, para ti... ¿quién soy?

martes, abril 04, 2006

Días extraños estos. Días locos, revolucionados. Resulta que puede que me haya equivocado, otra vez. Me equivoco a menudo, ¿sabes?, sobre todo con las personas. ¿Sabes por qué hay tanta gente a la que le caigo mal? Porque mi lista negra es kilométrica y es muy fácil acabar ahí. No se puede esperar una sonrisa hacia alguien que tiende a olvidar cómo sonreír... Tendencias a verle el lado oscuro a todo, de olvidarme de que todos tenemos nuestros aspectos positivos. ¿O no? Incluso yo, aunque los lleve escondidos.

Siento nostalgia hacia lo que nunca he tenido. Amistad, amistad sincera e incondicional. Amigos... amigos tengo, pero nadie me ve como alguien en quien poder confiar. Sólo soy alguien con quien poder reírse un rato, o una alternativa para cuando no hay nada mejor. Buscas integrarte en un mundo que no fue hecho para ti. Hace no mucho alguien me dijo que sentía que éste no es su lugar... mucho menos lo es el mío. Pero aún no tengo fuerzas para volar más allá. En realidad me pregunto si habrá algún lugar al que pueda llamar mío, ése llamado "mi lugar en el mundo". ¿Existirá?

Me miro en las miradas de la gente y no puedo evitar preguntarme qué ven en mí. Algún día me dejaré arrastrar por la locura y le pediré al mundo que me describa. Y es que yo, para ti... ¿quién soy?

Entre la locura y ese punto que viene después de la cordura

lunes, abril 03, 2006

Se me va la cabeza. En serio, se me va. Si bien siempre ha saltado de una idea a otra a la velocidad de la luz (le tengo que poner frenos un día de estos), ahora ya es exagerado. De un momento a otro paso de estar hiperactiva a no tener ganas de hacer nada, de la alegría a la tristeza, de filosofear a pensar en qué coño me pongo yo el viernes para ir al viaje de estudios. Y es que eso me tiene trastocada... Viaje de estudios, viaje de estudios, viaje de estudios... se respira la emoción en el ambiente y los nervios flotan en el aire. Sonrisas de complicidad. Miradas que pueden significar todo o nada. Planes imaginarios que esperan sorpresas inesperadas. Maya sueña con los ojos abiertos, a Lucifer le ha dado por la poesía y las frases con doble sentido (o sin sentido alguno). La otra, la piel, se comporta como el resto: sonría y se muestra impaciente, con un deje de nervios en las manos. Observa a la tribu en esos días de locura, interesada. De vez en cuando Lucifer plantea teorías con los dedos manchados de tinta. Maya se rebela y decide apalancarse en el sofá a ver la tele en vez de echarle un vistazo al examen de mañana. La máscara mira ceñuda a su madre mientras le responde de malas maneras, por enésima vez, que sí, que ya ha estudiado para el jodido examen. Las otras dos (una pensando en posibles rimas de libertad, la otra decidiendo que ya va siendo hora de actualizar el blog) simplemente pasan del tema. Tengo ganas de gritarlo todo, o de enmudecer hasta que encuentre mis palabras.

Muérdete la voz hasta que te sangren los silencios. Grita hasta que dejes de escucharte.


Welcome to my Reality

Bienvenido a mi Realidad Alternativa, lugar donde cuento mis realidades, mis sueños y chorradas varias. Si sientes que esto te aburre ya sabes dónde está la puerta. Si te interesa, bienvenido seas ^^

Watashi Wa...

Maya Takameru. 11/V/90. Tauro. Euskadi. Atea. Otaku Obsesiva Intento de escritora. Lectora compulsiva. J-music. Punk/Rock. Sueña con los pies en la Tierra, la mente en la luna. Loka. Testaruda. Pensativa. Desordenada. Kaotika. Ligada al entorno. Ajena al mundo. Observadora. Despistada. Complicada. Contradictoria Única. Cambiante. Pero siempre yo.

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